El aire comprimido en la neumática, se conoce como una porción de masa que usualmente se encuentra bajo una presión mayor a la de la atmósfera. Está destinado a ser utilizado como una fuente de energía, que al mismo tiempo puede ser almacenado para un momento indicado.

Gracias a sus diferentes propiedades, el aire comprimido ha tomado un gran papel en la renovación y avances tecnológicos para las industrias que trabajan con neumática, por lo que su demanda se está haciendo cada vez mayor. Para entender más sobre esto, es necesario hacer mención de algunos de los elementos que lo hacen tan importante.

El aire comprimido es almacenable, no necesita permanecer en un compresor sino que puede reservarse en diferentes depósitos y ser utilizado de igual manera. Su resistencia e insensibilidad a las variaciones de la temperatura lo hacen un elemento de calidad y seguro para sus trabajadores, como también no existe riesgo de que se presenten accidentes debido a que es una energía antideflagrante.

Algo importante de mencionar es su estado de pureza, algo que para las empresas como las que manipulan los procesos alimenticios, madera o textiles es beneficioso. En caso de problemas de estanqueidad en las tuberías, el aire no provoca ningún tipo de contaminante que pueda perjudicar el material de producción.

La razón de su popularidad se debe a diferentes motivos, los más destacados son: Velocidad (para esos trabajos que requiere rapidez), resistencia a las sobrecargas (el uso de los dispositivos neumáticos pueden usarse continuamente sin problema), abundante (se puede hallar en todas partes), transportable (puede ser trasladado en tuberías y recorrer grandes distancias sin necesidad de tener otras de retorno).